
Vigo prepara el que será su gran contenedor de conciertos y espectáculos. El alcalde de la ciudad, Caballero, presentó el proyecto del Vigo Arena, un pabellón multiusos con capacidad para unas 16.000 personas que se levantará en Guixar, semienterrado y con una cubierta transitable convertida en zona verde. «O Vigo Arena será o maior recinto multiusos do noroeste peninsular», sostuvo el regidor.
El equipamiento ocupará una parcela de 10.000 metros cuadrados que el Consorcio da Zona Franca cederá al Concello, según explicó el alcalde. El suelo forma parte del desarrollo urbanístico previsto en el ámbito Guixar-Santa Tegra, entre el colegio Santiago Apóstolo, la calle Foxos y Santa Tegra.
La horquilla de aforo que maneja el Concello va de 15.000 a 16.000 espectadores. La clave del diseño está bajo tierra: el pabellón se soterrará y su techo funcionará como una gran plaza pública de 10.000 metros cuadrados, con zonas verdes y espacios de paseo. Caballero comparó el modelo con el de la estación de Vialia, donde el edificio queda bajo una explanada de uso ciudadano.
El alcalde defendió que se trata de un equipamiento «de vanguardia», con una arquitectura que, según indicó, desarrollarán estudios europeos de referencia.
En movilidad, el regidor destacó que buena parte de la ciudad podrá llegar caminando. El recinto sumará además un aparcamiento de unas 1.500 plazas y conexión con el transporte público.
Lo cierto es que el proyecto se plantea también como una operación de barrio. «Vai ser un revulsivo para todo Teis e para toda a contorna», aseguró Caballero, que atribuye al futuro pabellón un papel de motor económico, social y urbanístico.
El calendario que maneja el gobierno local sitúa el arranque de las obras antes de dos años. En cuanto al alcance, el alcalde fue explícito: «Converterá a Vigo no principal destino de grandes concertos e eventos do noroeste peninsular, dando servizo a toda Galicia, ao norte de Portugal, Asturias, León e Zamora».
Junto al recinto, el Concello prevé nuevos espacios verdes en el entorno y la ampliación a más del doble del bosque dos xesuítas, que pasará a titularidad municipal y quedará abierto al uso vecinal. Un detalle menor sobre el papel, pero que cambia el mapa de zonas de paseo de esta parte de la ciudad.








