
UCIN Lugo reclama a la Xunta de Galicia que se implique de forma directa en los problemas de abastecimiento de agua que arrastra Barreiros. La Unión de Cidadáns Independentes pidió este mes de agosto de 2026 un acuerdo entre el Concello y la Xunta para definir las actuaciones prioritarias y fijar un plan de financiación, y advierte de que los vecinos no pueden seguir pagando la falta de entendimiento entre administraciones.
El coordinador provincial de la formación, Alfonso Hortas, sostiene que una infraestructura tan esencial no puede quedar atrapada en una disputa competencial o política. «Os veciños pagan os seus impostos para que as administracións solucionen os seus problemas, non para que os partidos se enfronten entre eles», afirma.
La dimensión del problema es económica. Según trasladó el propio Concello, la renovación integral de la red de abastecimiento tendría un coste técnico y económico muy elevado, hasta el punto de considerarse una actuación de enorme envergadura. Para Hortas, esa misma magnitud justifica que intervengan otras administraciones. «Se o Concello non ten capacidade económica para afrontar por si só unha actuación destas características, a solución non pode ser que o Concello e a Xunta se pasen a responsabilidade dunhas mans a outras. Hai que sentarse, facer números e buscar financiamento», señala.
UCIN pide que las ayudas públicas para infraestructuras básicas se concedan con criterios objetivos, técnicos y transparentes. Nada de agravios por siglas. «Non pode haber concellos de primeira e concellos de segunda en función de quen goberne. Se existe unha necesidade real e acreditada, a administración competente debe responder e explicar con transparencia os criterios utilizados para conceder as axudas», reclama Hortas.
Y hay un límite que la formación repite: el problema no puede eternizarse. Las dificultades no son nuevas, recuerdan desde UCIN, y ganan peso en un municipio que ha crecido mucho en población y en vivienda. «Aos veciños non lles serve de nada que o Concello diga que non ten recursos e que a Xunta diga que non lle corresponde. O veciño abre a billa e necesita que saia auga. Esa é a realidade», resume su coordinador.
Ese crecimiento urbanístico es, precisamente, otro de los frentes. UCIN no lo cuestiona, pero avisa de que las redes y los servicios públicos deben ir por delante. «Non estamos en contra de que Barreiros medre. Estamos en contra de que medre sen garantir primeiro os servizos básicos», expone Hortas. La formación se pregunta cómo puede afrontarse un nuevo desarrollo si la red existente ya presenta problemas y su renovación requiere una inversión que el Concello no puede asumir solo.
La propuesta concreta es un acuerdo inmediato entre la Xunta y el Concello. Sobre la mesa, todas las vías posibles: ayudas autonómicas, fondos europeos, convenios de cooperación entre administraciones y otros instrumentos de financiación pública. «O que pedimos é moi sinxelo: que se senten, que fagan números e que busquen unha solución. Que deixen de lado o enfrontamento político e pensen nos veciños», insiste.
Hortas descarta que la obra recaiga solo en las arcas de un municipio pequeño. «Se estamos ante unha obra de enorme dimensión, non se pode pretender que o Concello a pague só. As administracións superiores teñen mecanismos de cooperación e capacidade económica e técnica para axudar. A Xunta debe implicarse», sostiene.
UCIN cierra su reclamación pidiendo responsabilidad a todas las administraciones implicadas y una respuesta definitiva. «A auga non entende de cores políticas. Os veciños tampouco deberían sufrir as consecuencias delas. Barreiros necesita unha solución, non unha guerra entre partidos», concluye Hortas, que asegura que la formación seguirá exigiendo los recursos necesarios para garantizar un servicio digno.








