ADEGA constata el buen estado de la plantación de árboles realizada en abril en Valdeorras

Árbol
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Los montes de Valdeorras empiezan a recuperar la vida un año después de los graves incendios forestales que arrasaron la comarca. Los más de 500 árboles de ribera y frutales plantados por el voluntariado de ADEGA el pasado mes de abril sobreviven en su mayor parte y presentan un buen estado, pese a la sequía y a las condiciones de los suelos quemados.

Personal técnico de ADEGA se desplazó la pasada semana a las zonas de la comarca donde se realizó la plantación para comprobar su evolución. La asociación constató que la mayoría de los ejemplares siguen vivos. Incluso algunos árboles que aparentemente se habían secado, como ocurrió con algún salgueiro, han comenzado a sacar pequeños brotes.

La plantación se llevó a cabo los días 7, 8, 9 y 10 de abril dentro del Proxecto Ríos. El campo de voluntariado buscaba fomentar el cuidado del medio natural y la participación de jóvenes en actividades ambientales. Contó con financiación de la Confederación Hidrográfica Miño-Sil y la colaboración del Concello de Vilamartín de Valdeorras.

En los trabajos participaron alumnos del IES Alto Jarama de Torrelaguna, llegados de Madrid. Una treintena de estudiantes de 4º de la ESO y de FP Básica en Aproveitamentos Forestais, de entre 15 y 17 años, acudió acompañada por profesorado y colaboró con vecinos de distintas zonas del concello, entre ellas San Vicente de Leira y el entorno del río Leira.

Los árboles plantados, entre los que figuran salgueiros, ameneiros, pradairos, freixos y cancereixos, crecen ahora sobre terrenos que quedaron calcinados por el fuego. ADEGA señala que los frutos que produzcan contribuirán progresivamente a la recuperación y regeneración natural de estos espacios.

La intervención comenzó meses antes. En octubre de 2025, el voluntariado de ADEGA actuó por primera vez tras los incendios en cinco zonas de Valdeorras para reducir la erosión y las escorrentías y favorecer la recuperación de los servicios ecosistémicos. Entonces participaron 70 personas llegadas de distintos puntos de Galiza, que extendieron más de 17.500 m² de mulching, mediante el esparcido de paja, y colocaron 18 trampas de sedimento.

ADEGA aprovecha el seguimiento de estas actuaciones para reclamar una mayor intervención de la Administración. La organización sostiene que la Xunta aplicó medidas de restauración ambiental únicamente en el 0,16% de la superficie quemada en 2025, menos de 200 de las 118.966 hectáreas arrasadas. Según ADEGA, su voluntariado intervino en más de 120 hectáreas entre octubre de 2025 y abril de 2026, tanto en Valdeorras como en la aldea do Sexo, en Santiso.

La entidad ecologista reclama a la Xunta planes de recuperación a largo plazo, con presupuesto, además de medidas de choque para proteger, restaurar y regenerar los terrenos afectados por los incendios. ADEGA considera que el voluntariado gallego podría asumir un papel más amplio y coordinado durante todo el año, con actuaciones de prevención, seguimiento, sensibilización y restauración de los montes quemados.

Por ahora, los pequeños brotes de los árboles plantados en primavera son la señal más visible de esa recuperación sobre el terreno. Los montes todavía arrastran las consecuencias del fuego, pero ya vuelven a crecer.

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