
La Televisión de Galicia (TVG) cerrará 2025, el año de su 40 aniversario, con un dato histórico poco celebrable: el peor registro de audiencia de su trayectoria. La cadena pública gallega alcanza una cuota media anual del 8,4%, la más baja desde su creación.
La caída respecto a 2024 es leve, apenas unas décimas, pero el contexto lo agrava. Tras el desplome de más del 20% del año anterior, este nuevo dato confirma una crisis prolongada de confianza. Más aún si se tiene en cuenta que otras televisiones autonómicas han empezado a recuperar audiencia. El problema, según UCIN Galicia, no es el mercado, sino el modelo.
Desde esta organización apuntan directamente a años de manipulación informativa, control político y ausencia de pluralismo. Una situación que, recuerdan, ha sido denunciada de forma reiterada por los propios trabajadores de la CRTVG a través de los conocidos “Venres Negros”, protestas que incluso derivaron en condenas judiciales por vulnerar la libertad de expresión.
El coordinador de UCIN Galicia, José Luis Calo, es claro al respecto:
«A caída da audiencia da TVG non é un problema técnico nin de audímetros; é a proba de que a cidadanía galega deixou de confiar nun medio percibido como manipulado e sometido ao control político».
En la misma línea añade:
«Cando unha televisión pública deixa de informar con rigor e pluralidade para converterse nun altofalante do poder, perde a súa razón de ser e, como estamos vendo, perde tamén aos seus espectadores».
UCIN Galicia considera especialmente grave que, ante este nuevo mínimo histórico, la dirección de la TVG y el PPdeG opten por cuestionar los sistemas de medición de audiencia, en lugar de asumir responsabilidades y promover una reforma profunda del modelo de medios públicos.
«Cuestionar os audímetros é unha fuxida cara adiante. O problema non está en como se mide a audiencia, senón en como se manipula a información», subraya Calo.
«A TVG necesita independencia, non escusas».
La organización reclama al Gobierno gallego un cambio inmediato y estructural en la política audiovisual, que garantice una televisión pública profesional, plural y al servicio de la ciudadanía, y no de intereses partidistas.
UCIN Galicia recuerda además que las injerencias políticas no son exclusivas del actual Ejecutivo. También se produjeron en etapas anteriores, cuando PSdeG y BNG formaban parte del gobierno autonómico.
«Ningún partido pode dar leccións. Todos utilizaron a televisión pública cando gobernaron. Por iso é urxente un cambio estrutural que blinde a CRTVG fronte a calquera partido, goberne quen goberne», concluye Calo.
Para UCIN Galicia, el momento es ahora: recuperar la confianza de la ciudadanía y cerrar definitivamente décadas de control político sobre la televisión pública gallega.







