
El alcalde de Ourense, Gonzalo Pérez Jácome, informó esta mañana a la junta de portavoces de que el Concello tiene facturas pendientes de pago pese a contar con 75 millones de euros disponibles.
El regidor habló de una «paralización» en los pagos que no se debe a falta de crédito, sino a que el departamento de Intervención no fiscaliza determinadas facturas, lo que bloquea su tramitación. Según explicó, afecta a facturas ordinarias, avaladas por los departamentos y contratadas de forma regular.
El Concello está dando parte a la Xunta de Galicia, encargada de evaluar la actuación de Intervención, e informa a los proveedores de sus derechos para cobrar, incluido acudir al juzgado por la vía del artículo 199 de la Ley de Contratos del Sector Público. Jácome aseguró que su deber es que los proveedores cobren y avanzó que estudia medidas legales ante posibles intereses de demora o costas judiciales.








