
La Guardia Civil investiga a un conductor que protagonizó una peligrosa fuga por la A-52, a la altura de Allariz, después de desobedecer el alto de una patrulla. Según informó el instituto armado, el sospechoso circuló a más de 200 kilómetros por hora, llegó a apagar las luces del vehículo durante la huida y conducía un turismo que figuraba como sustraído.
Los hechos ocurrieron durante un dispositivo de vigilancia de la Unidad de Investigación de Seguridad Vial (UNIS) del Subsector de Tráfico de Ourense. De acuerdo con la Guardia Civil, los agentes detectaron un coche que superaba ampliamente la velocidad permitida y carecía de seguro, por lo que intentaron detenerlo.
Según la investigación, el conductor ignoró las indicaciones, realizó maniobras peligrosas, cambió de carril en repetidas ocasiones y obligó a los agentes a esquivar una posible colisión antes de escapar durante más de 15 kilómetros. Finalmente, la patrulla suspendió el seguimiento por el riesgo que suponía para la seguridad vial.
La Guardia Civil localizó el vehículo días después y comprobó que también tenía los neumáticos en mal estado. Tras varias semanas de investigación, identificó al conductor, que presuntamente había perdido la vigencia del permiso de conducir por agotamiento de puntos y tenía una orden de alejamiento del titular del coche.
Según informó la Guardia Civil, el investigado se enfrenta ahora a presuntos delitos de conducción temeraria, conducir sin permiso en vigor, desobediencia grave a los agentes y hurto, además de varias infracciones administrativas relacionadas con los hechos.








