
El futuro de Vigo en el Mundial de fútbol 2030 sigue en el aire. Y el alcalde no está dispuesto a quedarse de brazos cruzados. Abel Caballero confirmó que pedirá una reunión con la ministra de Deportes, Milagros Tolón, y con el presidente del Consejo Superior de Deportes para defender la candidatura de la ciudad. Lo dejó claro: “Non vou renunciar de ningún modo. A voz de Vigo vai chegar a todas partes”.
El regidor se mostró especialmente duro tras las declaraciones de la delegada de la Xunta en Vigo, que aseguraba que el Concello no había contactado con el Gobierno gallego sobre la reforma de Balaídos. Caballero lo negó de forma tajante. Según explicó, la Xunta conocía “absolutamente todo” el proyecto presentado a la Real Federación Española de Fútbol para optar a ser sede del torneo.
Recordó que hubo varias reuniones y que se trasladó toda la información. No solo eso, añadió: la Xunta habría rechazado firmar la solicitud y también financiar la parte que le correspondería. Un punto que, para el alcalde, ha marcado el rumbo del proceso.
España cuenta con once sedes concedidas, pero la RFEF solo envió diez. Vigo se quedó fuera. Caballero sostiene que la decisión responde a una instrucción política. También asegura que, cuando Málaga cayó como opción, la ciudad volvió a tener una oportunidad, pero la candidatura no fue remitida a la FIFA.
Más allá del Mundial, el Concello mantiene su hoja de ruta. Vigo reformará la grada de Tribuna del estadio de Balaídos con o sin el torneo. Aun así, el alcalde reclama que Xunta y Diputación asuman su parte. “Estamos a falar da instalación deportiva máis importante de Galicia”.
El pulso institucional continúa. Y Vigo, insiste Caballero, no piensa apartarse.







