
La Policía Nacional ha puesto en marcha su dispositivo especial de seguridad de cara al verano. El propósito es claro: reducir los robos con fuerza en domicilios, un delito que repunta en estos meses porque muchas viviendas quedan solas durante los desplazamientos vacacionales o las salidas a fiestas y eventos.
Los delincuentes aprovechan tanto los viajes largos como las ausencias de apenas unas horas, advierte el cuerpo. De ahí que insista en una serie de pautas básicas pero muy eficaces para blindar el hogar.
Cierra siempre con llave, hasta el final. Cada vez que salgas, aunque sea un momento o para ir a una verbena, da todas las vueltas a la cerradura. Dejar la puerta solo «al golpe» facilita el método del resbalón, que consiste en colar una pieza de plástico entre el marco y el pestillo. Conviene asegurar también ventanas, garajes, patios y sótanos.
Vigila las marcas o «testigos». Las bandas organizadas suelen señalar las puertas con hilos de pegamento, tiras de plástico casi invisibles o pequeñas marcas entre la hoja y el marco. Vuelven días después: si el testigo sigue intacto, deducen que no hay nadie. Si un vecino detecta algo así, la Policía pide que no lo toque y avise de inmediato al 091.
Cuida lo que publicas en redes. Las redes sociales son una mina de información para los ladrones, según el cuerpo. La recomendación es no anunciar los planes de vacaciones en perfiles públicos ni subir fotos en tiempo real mientras estás fuera.
Simula que la casa está habitada. Una vivienda cerrada a cal y canto es un blanco fácil. Mejor dejar las persianas a media altura que bajarlas del todo, y no desconectar el timbre, porque apagarlo delata la ausencia. La Policía aconseja usar temporizadores para encender y apagar luces o aparatos de forma intermitente.
Apóyate en el vecindario. La colaboración vecinal es una de las herramientas de disuasión más potentes, subraya el cuerpo. No abras el portal a desconocidos. Y ante ruidos raros en pisos vacíos, o personas y vehículos sospechosos rondando la zona, llama enseguida al 091.
¿Y si encuentras la puerta forzada?
Si al volver ves la puerta abierta, la cerradura manipulada o una ventana rota, la Policía es tajante: no entres ni toques nada, para no destruir posibles huellas o pruebas biológicas. Lo correcto es alejarse del lugar y llamar al 091 para que una patrulla asegure la vivienda y haga las primeras comprobaciones.
En la práctica, todas estas medidas comparten una misma idea: cuanto menos previsible y más «viva» parezca una casa, menos atractiva resulta para quien busca un golpe fácil. Un repaso rápido antes de salir puede marcar la diferencia entre unas vacaciones tranquilas y un regreso amargo.






