
El Tribunal Administrativo de Contratación Pública da Comunidade Autónoma de Galicia (TACGal) ha anulado la adjudicación del contrato del transporte público urbano de Ourense a la UTE Sagalés-Gavilanes. Lo hace en su resolución 181/2026, que estima en parte los recursos de tres licitadoras.
El tribunal ordena retrotraer el expediente para que la Mesa de Contratación del Concello analice a fondo cuatro posibles causas de exclusión. No concluye que existan. Tampoco ordena excluir a ninguna empresa.
Los puntos a revisar son el cumplimiento de los requisitos de las naves ofertadas, la validez de la documentación de solvencia técnica de la adjudicataria, una inexactitud en su declaración responsable y la corrección de los estudios económicos de las tres primeras clasificadas.
Tres de esas cuatro cuestiones se plantearon por primera vez en los recursos ante el TACGal. Solo la de los estudios económicos figuraba ya en la tramitación del expediente.
La mesa volverá a reunirse para decidir, tras pedir las aclaraciones o informes que necesite, si concurren o no esas causas.
El tribunal sí rechaza de plano otra pretensión de uno de los recursos: anular la licitación por los cambios introducidos en las líneas del servicio en los últimos meses.








